Posicionar una marca consiste en encontrar un hueco en la mente del público frente al que ocupa la competencia.

Para ello es necesaria una construcción de los mensajes en la que utilizamos palabras para conforman eslóganes, diseñamos imágenes para publicitar nuestros productos en TV o prensa, creamos bandas sonoras, himnos, que acompañan a nuestra marca para dotarla de carácter, unidad y capacidad de seducción.

En una sociedad hiper-conectada e hiper-saturada de estímulos visuales cada vez cobra mayor importancia el marketing olfativo, aquel que se propone seducir a los consumidores a través del olfato.

¿A qué huele tu marca? Para ver la importancia de este fenómeno (que, avisamos, no es nuevo sino que viene de la década de los 70) debemos pensar en el siguiente dato: recordamos mejor los olores (35% de los que olemos) que lo que vemos (5%) y también de lo que oímos (2%).

Aquí un interesante artículo publicado en El Economista que trata sobre el tema que cada vez dará más que hablar:

http://www.eleconomista.es/empresas-finanzas/noticias/6495530/02/15/El-marketing-olfativo-esa-exitosa-tecnica-de-venta.html